SOBRE LA INFORMATICA, LA EDUCACIÓN Y LA TOMA DE DECISIONES.

La historia de la evolución de la tecnología en las últimas décadas nos ha mostrado un movimiento de tipo pendular. Ha  habido momentos donde la capacidad de almacenamiento de datos localmente era fundamental porque la velocidad de transmisión de esos datos era escasa y de la misma manera, en otros momentos, al aumentar la velocidad de transmisión de los datos dejo de tener valor su almacenamiento local y han predominado los sistemas a distancia.

La verdad es que no se sabe cuál será el el fin de esta historia pendular. Hoy tendemos a creer que el conocimiento almacenado en la nube es un dato definitivo de nuestro sistema de tecnología pero quien sabe. Tal vez llegue el momento en que de nuevo el almacenamiento local sea importante.

¿Porque hablo de esto? Pues porque lo mismo ha ocurrido (si bien de una manera mas lenta) en la medida en que valoramos el conocimiento de las personas. Anteriormente se valoraba la erudición, el conocimiento de datos. Esa erudición era imprescindible para ser sabio; para poder deducir novedades de conocimiento basadas en los datos anteriores y ello porque sólo una persona con mucho conocimiento podría relacionar con rapidez datos aparentemente dispersos. Por eso la eterna lucha entre el conocimiento amplio.

Esto ha afectado de manera clarísima le evolución de los sistemas educativos y el debate entre los antiguos profesores y los nuevos es: ¿para que aprender cosas de memoria si lo más importante hoy es la búsqueda de información?. Lo que hoy se valora es la capacidad de encontrar la información adecuada de seleccionarla,  de procesarla y de producir nuevos datos con esa información .

En realidad todo lo que he dicho anteriormente está destinado a explicar el el objeto fundamental de esta reflexión que quiero compartir hoy.

Lo que yo pienso es que nos encontramos hoy (y seguramente ha ocurrido así también en en otras situaciones históricas) en en el debate entre qué es más útil para vivir: si tener los conocimientos de la experiencia o bien tener la capacidad de intuición y de búsqueda de nueva información de los jóvenes que, sin experiencia, pueden llegar tal vez más rápidamente a conclusiones acertadas.

Pues bien reflexionando esta mañana mientras tomaba el café he llegado a mi propia conclusión. Yo creo que la experiencia permite a una persona mayor llegar con mucha mayor rapidez a la mayor parte de las decisiones de la vida cotidiana basado en su propia experiencia sobre cómo se van a comportar las cosas y eso da una ventaja de rapidez y de probabilidad de acierto. Sin embargo en múltiples ocasiones ese proceso de decisión fracasa porque de una manera más rápida un joven llega a un resultado acertado basado en su capacidad de búsqueda de esa misma información en un entorno digital mucho más amplio lo que le permite simular la experiencia.  O sea, yo creo que ambos sistemas son compatibles es decir la experiencia ayudará en un porcentaje alto de las ocasiones a acertar rápidamente y evitar errores pero sin embargo cuando cometa errores serán errores de bulto por ignorar factores nuevos que han aparecido donde la experiencia es de poca utilidad.

Sin embargo muchas veces un joven buscará información para poder llegar a una decisión acertada y no lo logrará porque le falta el saber el camino recorrido que le daría un porcentaje alto de posibilidades de aceetar si utilizara la experiencia que es de alguna manera información que ya sido buscaba y encontrada repetidas veces y por eso es está más accesible y está menos expuesta al al error.

Así pues no sé cuál es el destino inmediato  de la educación y de los procesos de decisión pero yo apuesto que al menos hoy y durante un cierto tiempo la combinación de experiencia y intuición juvenil será la respuesta más adecuada a la mayor parte de los problemas y creo que es tan erróneo que los jóvenes prescindan directamente de la experiencia como el que los viejos ignoren que los jóvenes tienen acceso privilegiado a un montón de información que a ellos se les escapó. Sobretodo información sobre lo nuevo, sobre lo que cambia.

¿Seremos jóvenes y viejos reemplazados por la inteligencia artificial?

IDEAS ANTICUADAS

El patriotismo es decimononico pero el separatismo es prehistórico. Ambos se sustentan sobre un sentimiento legítimo: la nostalgia por las pertenencias culturales que, indefectiblemente el tiempo diluye. 

Desgraciadamente también se apoyan sobre dos sentimientos menos legítimos: el miedo a lo distinto y el miedo al cambio. 

Yo canto apasionado “El meu país” de Lluis Llach pero desprecio el separatismo, me emociona el himno español y la bandera y los Reyes cuando sirven para festejar y alegrarse de lo compartido pero la verdad es que mi sentimiento es muy parecido cuando observo lo mismo en Mexico, en USA o en el Líbano o en Andalucía. 

Me gustan los toros y el puro flamenco pero entiendo que la historia irá marginando poco a poco la tauromaquia y que aportaciones como la de Rosalia al flamenco son la mayor esperanza para su supervivencia y su globalización. 

Felizmente vamos hacia un mundo nuevo en el que las redes sociales han conectado a la gente sin la mediacion de los políticos y ya los jóvenes se identifican más con otras personas por su liderazgo en la música, el veganismo, el hip hop, los memes, o los sneakers (zapatillas deportivas para entendernos) y los niños conocen a todos los youtubers pero ni idea de quienes son Iñaki Gabilondo o Fernando Onega. 

Tengo 67 años y estoy ahora aprendiendo música y enamorándome de Mexico como me enamoré de joven del mundo arabe y de adulto de la tecnología. 

Adoro por encima de todas las cosas a mi mujer, mis hijos, mis nietas y por extensión a toda mi gran familia tradicional de más de 300 personas en un gigantesco árbol genealógico que he construido pero a la vez algunas de mis mejores amigas son una pareja de lesbianas, veganas, euskaldunas, feministas radicales y luminosas enamoradas de la vida. Otras amistades igual de intensas las conozco solo por Facebook y con ellas comparto esta manera de ver la vida. 

Mis deseos para todos son que cada quien defienda y proteja positivamente las ideas que quiera incluso las más anticuadas pero al hacerlo no ofendamos ni juzguemos a los que no piensan igual. Ellos tienen también muy poderosas razones. Y que podamos hacer todo esto en un entorno de libertad. Por todo esto soy liberal. 

Abolir la esclavitud femenina. Una propuesta liberal

Hay un desequilibrio fundamental entre hombres y mujeres derivado de la historia, de la biología y de otros factores que es necesario reequilibrar. La economía se sustenta en el hecho de que todos los servicios de soporte (procreación, educación, limpieza, transporte, cuidados a enfermos, atención a la dependencia…) son realizados de manera abrumadoramente mayoritaria por mujeres y ello a expensas de su propio desarrollo independiente. 

Este desequilibrio de poder (que parcialmente se compensaba en la antigüedad por el monopolio que la mujer ejercía sobre el acceso a la sexualidad) hoy genera conflicto. El desarrollo tecnológico ha hecho innecesaria la especialización de roles que en el pasado era necesaria. El feminismo ha llamado a esta especialización “patriarcado” olvidando que ha sido perpetuado igualmente por hombres que por mujeres. 

Este conflicto también está desequilibrado al estar el hombre mejor dotado educacionalmente (y biológicamente?) para la violencia. La vivencia diaria de este desequilibrio y la natural resistencia al cambio de roles provocan frecuentes enfrentamientos. Cuando esos enfrentamientos llegan a la violencia física, producen más victimas femeninas a manos de hombres del mismo modo qué hay algunas victimas infamtiles o de ancianos a manos de mujeres. 

Si bien el feminismo ha acertado en suscitar este tipo de debates y en diagnosticar el problema de la economía de los cuidados, las soluciones que propone son en general de tipo intervencionista y colectivista lo que genera rechazo y resistencia por parte sobre todo de conservadores y liberales pero también (por distintas razones) por buena parte de la izquierda. 

Desde una perspectiva liberal a mi me parece que no es posible seguir ignorando la fundamental injusticia que supone esta nueva forma de esclavitud. Y la llamo esclavitud en el correcto sentido del término. La relación amo/esclavo fue en su tiempo aceptada y deseada por ambas partes como algo natural y beneficioso. Además de inevitable. Muchos de los abusos de esa relación se produjeron sólo cuando la base económica de esa relación dejó de ser necesaria. El conflicto solo se resolvió mediante la monetarizacion de esa relación. 

Desde esta misma perspectiva liberal la solución no puede ser que el estado o el empresario o el contribuyente en general tengan que pagar los costes de esa monetarizacion. 

La solución en mi opinión tiene que ser la modificación de los actuales tipos de contrato marital: gananciales y separación de bienes. 

La formación de una familia debería hacerse mediante un contrato nuevo que obligará a repartir en origen los ingresos de los generadores de ingresos entre los miembros activos de la familia entendiendo como activos también a aquellos que soportan la economía de los cuidados. En concreto, que la mayor dedicación de un miembro de la familia (habitualmente la mujer) a esas tareas no deje en manos del generador de ingresos más poder económico y a la mujer en situación de dependencia 

La fórmula más sencilla sería que en una pareja casada en gananciales los ingresos de ambos se dividieran en origen al 50%. Es decir una nómina de 2000 y otra de 1000 se dividirían en origen de modo que cada uno recibiera 1500€. A partir de esa independencia cada uno contribuiría al sostén de la familia en partes iguales. No sería difícil de organizar y eliminaría la situación de privilegio de aquel que ve priorizará su profesión en detrimento del que prioriza los cuidados.

Esta fórmula podría resolver también el conflicto de la permanencia en el hogar de hijos mayores de edad generadores de ingresos. 

Resumiendo: 

La organización actual de las relaciones familiares está viciada por un desequilibrio fundamental que nadie parece querer resolver. La famosa brecha salarial es el mejor termómetro del problema y es injusto pedir al empresario que se responsabilice de resolver un conflicto que el no crea. 

Es imprescindible reconocer la existencia de esta forma de esclavitud y aportar soluciones novedosas basadas en el código civil (matrimonio, herencias..,) en la legislación laboral y fiscal, en el sistema financiero…etc. 

Una bonita tarea para los partidos de corte liberal progresista. 

¿Cambiar la democracia? no. Cambiar los partidos

Inútil que salgan partidos renovadores que pretendan cambiar el sistema político español.

Cuando nacen, elaboran diagnósticos acertados de los males que aquejan al sistema pero cuando quieren llevar sus ideas a la práctica, al crecer como partidos duplican las mismas estructuras partidarias de los viejos partidos. ¿Por que?

Porque se nutren de personas provenientes de otros partidos. Precisamente esas personas, las que mejor se mueven en esas estructuras son las que acaban expulsando de manera natural a los que podrían cambiar ese legado, las personas que no provienen de otros partidos.

No hay mas que ver la historia de UPyD y la evolución de Podemos e incluso de Ciudadanos. ¿Donde están los círculos de Podemos?, ¿Como se gestó el ultimo congreso de Ciudadanos?

No es una historia de buenos y de malos. Es una historia de inercias y de liturgias aprendidas.

La solución: un cambio radical en el modo de operar de los partidos que realmente quieran cambiar el sistema político.

Y el cambio tiene un componente único y básico: Erigir una muralla china entre partido y candidatos.

El partido debe ser el dueño de las ideas permanentes, el think tank que suministre material de comunicación y el máximo decisor sobre la designaciones de candidatos con libertad para apoyar incluso a candidatos de otros partidos.

El candidato y luego cargo electo debe ser dueño del programa, proponiéndolo al partido y libre de ejecutarlo con garantía de ser apoyado por el partido siempre que se mueva dentro del programa y libre de buscar otros apoyos cuando el partido no le apoye.

Debe estar prohibido presentarse como candidato desde un puesto orgánico del partido y debe estar prohibido presentarse a cargos del partido desde un puesto como cargo electo.

Solo desde esta clara división de responsabilidades será posible que avancen las ideas y se mantenga fresca la capacidad del partido para generar soluciones y orientar la política y el cambio. Y también el cargo electo tendrá más margen de actuación en su área.

Mientras este cambio no nos llegue, los partidos se asimilarán poco a poco a status quo y se parecerán cada vez mas a la vieja política que un dia pretendieron cambiar.

Hagamos viables las pensiones (IV)

Tras una pausa en mi serie sobre soluciones a los problemas del sistema de pensiones, vuelvo a la carga con la esperanza de reunir una serie de propuestas que consigan introducirse en el debate público.

En todos los artículos anteriores de esta serie hemos propuesto ideas que permitan incrementar los ingresos futuros del sistema de pensiones y/o reducir los gastos actuales de modo que el problema a corto y largo plaza pueda ser resuelto sin recurrir a gravar adicionalmente los sufridos bolsillos de los contribuyentes (individuos y empresas) y por tanto evitando ralentizar la economía con el consiguiente efecto de acabar paradójicamente reduciendo los ingresos del sistema.

Hoy explicaré otra propuesta de reducción de gastos.

Utilizar recursos ociosos del estado para pagar parte de las pensiones en especie.

El estado dispone de tres tipos de activos ociosos o potencialmente ociosos que puede utilizar para ofrecer servicios a pensionistas (especialmente a los no contributivos pero también a los otros) sin necesidad de incrementar los presupuestos y reduciendo con ello la cantidad de dinero efectivo que hoy hay que pagar a esos mismos colectivos para que adquieran esos servicios.

  • Edificios de propiedad pública que o bien están actualmente no utilizados o infrautilizados e incluso edificios que están siendo utilizados por entidades públicas cuya necesidad está insuficientemente justificada y que no se clausuran porque el hacerlo no implicaría ahorros al estar consolidados sus presupuestos.
  • Funcionarios o personal contratado por el mismo tipo de entidades públicas insuficientemente justificadas que podrían ser reubicados en función de sus preferencias y asignados directamente a servicios sociales o bien a otros organismos públicos para sustituir a funcionarios que si desearan ser asignados a esos servicios sociales.
  • Mobiliario, maquinaria, vehículos, equipos informáticos que podrían servir a la configuración de esos servicios sociales o servicios auxiliares a ellos.

A modo de ejemplo de todo lo anterior presentaré un ejemplo especialmente llamativo. En una ocasión tuve que revisar las entidades públicas de la Junta de Andalucía y el personal asignado a ellas. El estudio lo realicé en 2016. Pues bien para mi sorpresa encontré que seguía existiendo una entidad pública dependiente de la Junta de Andalucía encargada de gestionar la Expo Universal de Sevilla de 1992. Este ente público contaba en ese momento con 63 funcionarios!!! ¿Alguien puede explicar que hacen cada día 63 personas gestionando una Expo Universal que cerró sus puertas hace 25 años?

Es posible que las oficinas donde trabajan esos funcionarios no sean directamente útiles para prestar servicios sociales y también es probable que esos funcionarios no tengan las capacidades para dedicarse a cuidado de enfermos o a gestionar viajes del Imserso o a administrar comedores públicos… pero estoy seguro que creando una bolsa de activos ociosos y un hub central de compensación se podrían encontrar múltiples oportunidades para reestructurar la organización encontrando la manera de proveer determinados servicios cuyo coste podría ser deducido de las prestaciones dinerarias directas que hoy se distribuyen.

¿Que impide hoy llevar a cabo este tipo de reestructuraciones tan habituales en el sector privado? En mi opinión la ideologización de las soluciones lleva a los partidos políticos a bloquear cualquier movimiento en este sentido utilizando la maraña de leyes, reglamentos y competencias entre las distintas administraciones. Un planteamiento transversal no partidista que protegiera los intereses de todas las partes implicadas y que generara nueva actividad económica a nivel nacional pero con participación de todas las administraciones y con involucración de la sociedad civil (ONG’s, organizaciones sociales y sector privado) tendría posibilidades de abrirse camino.

 

 

Hagamos viables las pensiones (Recapitulación antes de continuar)

Desde hace unos días vengo publicando una serie de entradas en este blog con el título “Hagamos viables las pensiones”. Buena parte del primer artículo lo dediqué a justificar por qué mi opinion es relevante en este debate a pesar de mi escasa preparación teórica.

Los comentarios que me han llegado me obligan a detenerme un momento y recapitular antes de seguir proponiendo ideas que pueden ser consideradas “ocurrencias” o fórmulas mágicas por los expertos oficiales.

En la vida siempre habrá una contradicción entre la utilidad de las visiones generales y la necesidad de descender al detalle. El experto siempre nos advertirá de que “el diablo se esconde en los detalles” mientras que el visionario achacará al experto que “los árboles no le dejan ver el bosque”.

En mi opinión (en mi calidad de visionario más que de experto) ni el visionario ni el experto pueden recorrer solos el camino sin el otro. De la dialéctica entre ambas perspectivas es de donde surgen las verdaderas soluciones.

Pero también en mi calidad de visionario no experto pero sí experimentado, me parece importante ponernos de acuerdo en algo. Puedo no ser un experto en llegar a Roma o puedo creer que todos los caminos llevan a Roma pero me parece que no cabe duda que desde Madrid, cualquier camino que apunte hacia el Este tendrá más posibilidades de acercarme a Roma que los que apunten hacia los demás puntos cardinales.

Con todo lo anterior quiero expresar el siguiente principio: No me hace falta saber cuantificar el impacto probable de una determinada propuesta para determinar su utilidad. Me basta con demostrar que la idea va en la dirección adecuada para presentarla. Y me basta demostrar que las soluciones propuestas hasta ahora no resuelven el problema sino que solamente lo postergan para justificar por qué sería necesario considerar soluciones distintas e incluso revolucionariamente distintas.

Lo que vengo a decir en los artículos anteriores de esta serie es:

1.- El problema de las pensiones no tiene solución mediante los mecanismos que se vienen aplicando o debatiendo desde los últimos 30 años. Yo tenía un perro que lo aprendía absolutamente todo. Se me ocurrió enseñarle a no comer y por poco lo consigue. Estaba a punto de conseguirlo pero se me murió. Esto es lo que acabará pasando con las pensiones si se sigue haciendo lo mismo.

2.- La solución tiene que venir mediante:

a) abrir un hueco lo mayor posible en el flujo de caja actual para empezar a financiar la solución a largo plazo sin dañar el presente.

b) Tomar medidas a largo plazo que cambien la naturaleza del sistema hacia un sistema no distributivo sino de capitalización

3.- Las ideas concretas expuestas hasta ahora son

a) Convertir las nuevas pensiones en seguros de ingreso mínimo

b) Aprovechar el potencial de la renta variable a largo plazo

c) Convertir las pensiones no contributivas en prestaciones en especie.

También podrían tener su aspecto positivo para las pensiones las ideas expuestas en el artículo “Soluciones liberales tras un diagnóstico feminista”

Seguiré en próximos capitulos de esta serie proponiendo ideas y animo a mis lectores a participar en el debate con comentarios o ideas propias. De momento agradezco los comentarios que me han hecho llegar por diversos medios.

Hagamos viables las pensiones (III)

3ª Idea: Convertir las pensiones no contributivas en prestaciones sociales en especie a través de ONG’s y las administraciones.

 

Uno de los aspectos más controvertidos de las llamadas “ayudas” sociales es su carácter desincentivador de la actividad económica. Según esta visión liberal, muchas personas renuncian a ejercer una actividad profesional o peor aún realizan actividades en economía sumergida para poder ser beneficiarios de este tipo de ayudas.

Por el contrario, desde una perspectiva social demócrata se arguye el ejemplo de la extrema marginación de importantes capas de la sociedad estadounidense por culpa de la ausencia de este tipo de protección social.

Yo creo que se podría intentar un modelo intermedio, en el que se impide la marginación pero no a cambio de dinero sino a cambio de proveer directamente vivienda, vestido, alimentacion, energía y transporte a todas las personas que no dispongan de rentas suficientes. La administración de estas prestaciones se podría encargar a los ayuntamientos, a las comunidades y al estado, bien directamente o bien a través de ONG’s.

Se podría regular el aspecto desincentivador de estas ayudas mediante la exigencia de prestaciones de trabajo social o mediante justificaciones sanitarias, sociales o de edad de modo que fuera poco atractivo para un adulto sano acogerse a este tipo de prestaciones y ello le incentivara a salir cuanto antes de esa situación.

La ventaja de un sistema así, sería que podría aspirar a ser universal, decidiéndose mediante las elecciones a través de los programas de los partidos la calidad y extensión de esas prestaciones así como su financiación.

Este sistema liberaría a la Seguridad Social de la obligación de detraer recursos financieros para destinarlos a financiar las pensiones contributivas.

En este sistema se podrían integrar sistemas parciales que hoy funcionan satisfactoriamente y otros que se podrían añadir. Por ejemplo, los bancos de alimentos, los centros de acogida de inmigrantes, las actividades subvencionadas de Caritas, la Cruz Roja… Los servicios sociales de los ayuntamientos y comunidades….

También se podrían aportar mecanismos para abastecer de alojamientos a base de utilizar los stocks de vivienda no utilizada. En Alemania al parecer, los ayuntamientos tienen derecho de tanteo cuando una transacción inmobiliaria se produce por debajo de precios de mercado. De este modo se desincentiva la declaración de precios de compraventa falsos y se nutren las empresas municipales de vivienda. También se podría permitir el pago de deudas fiscales, multas e impuestos con inmuebles.

En resumen, puedo perfectamente imaginar una sociedad en la que el riesgo de exclusión queda reducido a nada o al menos limitado a aquellas personas que libremente elijan no recibir ningún tipo de ayuda del estado y prefieran vivir en la marginalidad. También esta libertad merece ser respetada si es una opción libre.

 

Las «cuentas corrientes» las inventaron en La Vellés

Allá por los años cincuenta y sesenta, los habitantes de La Vellés, un pequeño pueblo de la provincia de Salamanca, apenas manejaban dinero. Durante el año iban anotando lo que consumían en la farmacia y a la vuelta del verano lo pagaban, o el dependiente de la farmacia iba casa por casa reclamando lo debido.

Más ingenioso era el sistema para comprar el pan. En esos pueblos de secano donde se cultivaban cereales y legumbres, se reservaba parte del trigo de la cosecha para hacer pan. Lo llevaban al molino y pagaban al molinero, y la harina obtenida se la entregaban al panadero. El trato era que tantos kilos de harina equivalían a tantos kilos de pan. Y el beneficio del panadero era el peso del agua contenida en el pan.

Ahora bien, como el pan no se puede guardar más que unas pocas semanas, no se podía comprar todo el pan de golpe al finalizar la cosecha. Por ello, el panadero preparaba un listón de madera de unos 50 centímetros y de base cuadrada, y en uno de los laterales escribía el nombre del agricultor, el total de kilos de pan que le debía —igual al total de kilos de harina que recibía—, y estampaba su sello y su firma.

A lo largo del año, cada vez que el agricultor necesitaba pan, llevaba el palo a la panadería, pedía el numero de hogazas que necesitaba y el panadero hacía unas muescas en el palo con su navaja para indicar cuántas hogazas se había llevado.

Como puede verse, ¡no hacen falta bancos para tener cuentas de crédito y cuentas corrientes!

Soluciones liberales tras un diagnóstico feminista.

Como experto en planificación financiera personal y en concreto en didáctica sobre cómo alcanzar la independencia financiera (Tu dinero hoy y mañana), quiero proponer soluciones liberales a los problemas correctamente identificados por el feminismo pero para el cual las soluciones propuestas son en mi opinión demasiado intervencionistas y colectivistas. Los liberales necesitamos articular propuestas avanzadas y no ir meramente a rebufo de las propuestas de otros.

Es vano intento tratar de que la sociedad cambie sus comportamientos a base de expresiones publicas, concienciación, educación teórica, políticas conductistas y menos aun a base de culpabilizar a unos y ensalzar a otras. Esta es la idea: Si quieres un comportamiento distinto, cambia los incentivos. Al mismo modo que cuando se dirige una fuerza de ventas, los comportamientos cambian cuando se cambia la recompensa.

Decía que el feminismo ha acertado en el diagnóstico cuando ha identificado que la raíz del problema está en toda la temática de los cuidados. Cuidados asistenciales, alimenticios, sicológicos… requeridos inexcusablemente por niños, enfermos, ancianos, personas estresadas…..etc.

Aciertan cuando dicen que estos cuidados recaen casi exclusivamente sobre los hombros de las esposas, madres, hijas… mujeres en general y aciertan cuando dicen que estos trabajos no remunerados sostienen la economía desde su mismo fundamento.

Donde en mi opinión el feminismo se equivoca es al reclamar que sean las empresas o genéricamente los hombres, o el sistema patriarcal, los que compensen ese déficit. Independientemente del machismo que pueda existir en la sociedad, la realidad subyacente es que en un entorno competitivo, la obligatoriedad de responsabilizarse de los cuidados, merma las posibilidades de las mujeres para competir y eso y no otra cosa es lo que crea la brecha salarial.

¿Cuál es la solución? En mi opinión una huelga, por ejemplo, no es la solución. Una huelga puede dar ánimo a las mujeres más activistas en la defensa de las ideas feministas y eso ya de por sí la justifica; pero puede que tenga efectos colaterales no deseados para la evolución social y para las propias mujeres.

La verdadera solución tiene que venir de compensar adecuadamente los cuidados hasta el punto de que sea igualmente atractivo para hombres y para mujeres asumir esa responsabilidad. Si un hombre bien intencionado se acoge a una ley de paridad en el permiso de paternidad pero luego sufre retrasos en su carrera profesional por haber ejercido ese derecho, no habrá servido de nada. Pero en este caso, no es imprescindible culpar al empresario de ello. El empresario ha actuado como debe en su propio interés y ha preferido dar oportunidades profesionales a otra persona que no estaba de permiso en el momento en que lo necesitó.

Para conseguir romper las resistencias a compensar adecuadamente los cuidados, hay que buscar fórmulas que desvinculen esa compensación de su necesaria monetarización. Hay que salirse del dilema ¿Quién lo paga?.

Voy a esbozar solamente algunas ideas que podrían ayudar a construir mecanismos económicos que faciliten ese objetivo.

1.- Los bancos de tiempo. Un sistema financiero paralelo regulado y garantizado que usara como moneda el tiempo en lugar del dinero para acumular y distribuir valor, una cámara de compensación de tiempo entre personas, empresas y administraciones. Los bancos de tiempo ya existen pero les falta credibilidad para convertirse en herramienta práctica y universal. Si existiera el mecanismo que propongo, podría haber periodos de servicio social en la formación de las personas que acumularían asi en sus cuentas personales de tiempo saldos a utilizar en el futuro para si mismos o para otros. Los cónyuges que decidieran dar prioridad a los cuidados estarían acumulando así horas que tendrían un valor económico reconocido. Las ONG’s podrían anotar en el haber de sus voluntarios las horas contribuidas… El estado podría comprar horas con dinero para poder aplicar servicios allí donde no exista capacidad para ofrecerlo reduciendo así las necesidades de subvencionar a las ONG’s en base a criterios políticos….

2.- Un nuevo acuerdo económico para las parejas que se adapte mejor a las nuevas formas de familia y proteja mejor a quien elija dedicarse a los cuidados. En este sistema, una pareja casada mediante este régimen informaría a sus empleadores que dividieran en origen al 50% su compensación entre ambos miembros de la pareja. Por ejemplo, un conyuge que ganara 2000€ y otro que ganara 1000€, recibirían cada uno en sus cuenta personal 1500€, resultado de dividir cada salario en dos. A partir de esa paridad real, cada uno contribuiría a los gastos comunes y decidiría individualmente la cantidad a contribuir a su ahorro.

3, Una legislación nueva sobre las herencias que libere la obligatoriedad de repartir la herencia en función del grado de parentesco para que se pueda dedicar libremente a compensar los cuidados.

4.- Cambios en las reglas contables que recompensen las rentabilidades a medio y largo plazo de los directivos. En efecto, los mercados bursátiles reaccionan indebidamente primando los resultados trimestrales lo que lleva a los directivos a tomar decisiones que “exprimen” el capital tangible e intangible de la empresa para arrojar resultados a corto plazo incluso cuando esas decisiones descapitalizan la empresa a largo plazo. Como las personas son el único activo que no tiene reflejo contable, a un directivo le conviene deshacerse de personas experimentadas y caras a favor de contratar a jóvenes inexpertos y baratos. Esta es una actitud que, aunque no específicamente machista, en la práctica se asocia más con un modo de hacer masculino, ajeno a toda compasión y más enfocado en los logros inmediatos y menos en la sostenibilidad de lo logrado.

5.- Favorecer la conciliación mediante políticas que desincentiven gravemente la necesidad de jornadas prolongadas donde las personas con cuidados a su cargo salen indefectiblemente perjudicadas.

Estas son solo algunas ideas de una larga lista que podría salir si todos reconociéramos la imperiosa necesidad de compensar paritariamente los cuidados y cambiáramos nuestro mundo para que las mujeres (y los hombres) no tengan que elegir entre una carrera profesional exitosa y una familia armónicamente gestionada. Hoy por razones históricas y por inercia, la mujer está soportando masivamente esas responsabilidades a costa de su propia independencia económica. Una dependencia que es el verdadero caldo de cultivo del machismo, de la violencia de género, de la brecha salarial y de todos los males que aquejan a las mujeres. Agradezcamos en cualquier caso al feminismo el habernos hecho conscientes a todos y en especial a los hombres de todos estos problemas.

Hagamos viables las pensiones (II)

2ª Idea

Aprovechar el potencial de la renta variable a largo plazo.

El sistema público de pensiones tiene dos tipos de problemas. Los que afectan a la sostenibilidad a largo plazo debido a la evolución demográfica y los que afectan a la liquidez actual del sistema.

Hoy me voy a centrar en el primer tipo de problemas. Me parece que los problemas a corto plazo son importantes pero son secundarios, es decir, solo surgen por no haber actuado a tiempo cuando los problemas de hoy eran problemas futuros. En nuestras presentaciones de negocio del año 2000 ya hablábamos de que la seguridad social tenía un deficit estructuras del 220%, es decir que en el año 2000 ya sabíamos que se necesitaría todo el PIB de dos años enteros para subsanar ese déficit.

Ya decíamos entonces que el famoso Pacto de Toledo no era otra cosa que un pacto de silencio cuya única utilidad era sacar del debate público un problema que ningun partido ni ningún agente social era capaz de resolver.

La segunda idea que aportamos desde aqui al debate sobre el futuro de las pensiones públicas es la de aprovechar el extraordinario potencial de rentabilidad de la renta variable a muy largo plazo para re equilibrar el balance entre ingresos y gastos previstos a partir de 15 o 20 años en adelante.

En el capítulo 10 de nuestro libro “Tu dinero hoy y mañana”, explicamos con detalle el valor de este concepto en los plazos muy largos. Si bien es cierto que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, el comportamiento de los mercados durante los ultimos 200 años si parece una referencia razonable sobre cómo pueden desarrollarse las cosas en el futuro. Hay muchas otras secciones en el libro destinadas a aclarar estos temas.

Hacia un verdadero Fondo de Garantía de Pensiones Futuras

Sea cual sea la solución que se busque para los problemas a corto plazo de las pensiones, es imprescindible encontrar financiación para un verdadero Fondo de Reserva de las Pensiones. Y no me refiero a una ficción contable como la que incomprensiblemente ha venido disfrutando de ese nombre los últimos años. Felizmente se terminó lo que nunca existió salvo en los sueños contables del gobierno.

Me refiero a un verdadero fondo de reserva invertido en activos totalmente ajenos a los riesgos que protege, que no sea una ficción contable y que busque alcanzar su propia suficiencia sin poner en riesgo la liquidez presente. En mi opinión eso solo se puede conseguir por medio de aportaciones regulares a una cartera de renta variable global bien gestionada. Por activos ajenos al riesgo que protegen quiero decir activos localizados fuera de España como hacen los noruegos o como hacen los países del Golfo para sus Fondos de Futuras Generaciones.

En concreto, el presupuesto de gasto público debería incluir por ley una contribución mensual a ese Fondo de Reserva financiada mediante reducciones de gasto público en otros epígrafes y calculada para que baste a financiar las futuras necesidades del sistema de pensiones eliminando paulatinamente la necesidad de utilizar las aportaciones de los trabajadores hasta que el 100% de las pensiones sean pagadas por el Fondo.

De este modo en un futuro, las contribuciones a la seguridad social se dedicarían a engrosar el Fondo, mientras que su patrimonio serviría para ir pagando a los jubilados vivos de cada momento. Un mecanismo similar al de una gaita gallega en la que la aportación de aire no se destina a la producción inmediata de sonido sino a incrementar la reserva de aire, mientras el aire existente en la vejiga es el que produce el sonido.

En vez de calcular el valor del fondo voy a hacer una estimación de lo que se necesitaría para un solo individuo mileurista (Juan) y de este modo saber qué sería necesario aportar desde hoy mismo para asegurar la pension de Juan

Asumamos que este Juan empieza a cotizar a los 20 años de edad y se jubila a los 65 con una expectativa de vida de 30 años más (hasta los 95), muy superior a la esperanza actual de vida pero en línea con la posible evolución futura de estas expectativas.

Asumiendo una inflación media del 2% anual, la pensión equivalente que Juan necesitará para mantener su poder adquisitivo será de 2437€, cantidad que iría subiendo cada año hasta alcanzar 30 años después los 4415€ mensuales.

Pues bien, asumiendo que el fondo durante la fase de disposición diera una rentabilidad de un 4%, serían necesarios unos 700.000€ para financiar la pensión de Juan hasta su fallecimiento sin que perdiera poder adquisitivo.

Entonces ya sabemos que nuestro objetivo es acumular 700.000€ durante los 45 años que Juan tardará en alcanzar  la edad de jubilación de 65 años.

Siguiendo las tesis de nuestro libro, en la fase de acumulación asumiremos una rentabilidad nominal (para economistas = no deflactada) total (que incluya dividendos) de un 12% anual.

Haciendo los cálculos, habría que aportar a ese fondo por cuenta de Juan 200€ mensuales, cantidad que se iría revalorizando un 2% anual.

¿Son financiables estos 200€ mensuales por cada Juan mileurista? Yo creo que sí. Entre cotización personal y cotización empresarial, Juan está cotizando hoy para atender al sistema de salud y al sistema de pensiones cerca de un 35% de su salario, o sea unos 350€ mensuales. Reservemos 150 para la sanidad y quedan 200 que podríamos dedicar a su pensión futura si no tuviéramos que dedicarlos a pagar sus pensiones a los jubilados actuales.

Resumiendo

Es matemáticamente posible financiar la futura pensión de un mileurista (y por extensión la de cualquier otra persona), con las actuales cotizaciones a la seguridad social.

El único obstáculo que nos impide hacerlo es el tener que dedicar el 100% de lo recaudado para financiar las pensiones actuales.

Necesitaríamos una implantación gradual que vaya reduciendo paulatinamente las necesidades actuales y aprovechando todos los ahorros producidos para empezar a alimentar el plan a largo plazo. La 1ª Idea que expliqué en mi artículo anterior sobre este mismo tema sería una manera de empezar a crear ese espacio en las cuentas de la seguridad social.

En próximas entradas, seguiré aportando ideas para hacer viables las pensiones del futuro.