Hagamos viables las pensiones. Introducción

Introducción

Este blog quiere ser una fuente de referencia para las personas que quieren resolver su presente y su futuro (pensión) con independencia de lo que hagan las empresas y el estado. Es el fin que persigue nuestro libro “Tu dinero hoy y mañana

Sin embargo, no tendría sentido dejar pasar la oportunidad de contribuir desde aqui al debate nacional que esta teniendo lugar en estos momentos sobre el futuro de las pensiones.

Quiero aportar ideas que podrían ayudar a resolver el gravísimo problema social y económico que plantea el sistema actual de pensiones. No porque espere que los políticos me vayan a hacer caso sino para que mis lectores no se dejen engañar por las falacias que les cuentan y sepan que hay soluciones distintas de las propuestas, soluciones que los políticos no quieren considerar lo que demuestra que los ciudadanos tenemos que tomar el control de nuestra propia economía y dejar de esperar que el estado se ocupe de ello.

Vaya por delante que no soy un experto. Es decir, no lo soy en el sentido que pueden serlo economistas como Juan Ramón Rallo o en el sentido en que reclaman serlo los políticos, los sindicalistas y los periodistas cuya voz pública se hace oír en los medios.

Para quien quiera reclamarme un pedigrí aclararé que no solo no soy economista, sino que soy licenciado en filología semítica (sin necesidad de explicarlo se puede entender que tiene poco que ver con la economía)

Sin embargo, el destino me puso en una carrera profesional de banca que he recorrido con un cierto éxito sin que mi falta de cualificación académica haya sido un obstáculo. El tope de mi carrera fue formar parte del Country Coordinating Committee de Citigroup en España en mi calidad de Presidente de Citisoluciones.

Así pues, a parte de las oportunidades de formación que me ha facilitado mi propia carrera profesional incluyendo una lectura intensa y detallada del manual de Samuelson al principio de mi carrera, no tengo conocimientos que provengan de material publicado ni de enseñanzas formales.

Todo mi conocimiento proviene de mi experiencia profesional en el terreno. Una experiencia más amplia de lo habitual porque además de haber recorrido toda la escala jerárquica, he ocupado puestos donde he podido observar de cerca las practicas bancarias de los particulares y las estrategias comerciales de las entidades financieras en casi todas las geografías del mundo.

¿Cuál es el resultado de todo esto? Pues una visión muy particular que me permite explicar en lenguaje llano comprensible por todos cualquier concepto financiero o económico que pueda interesar a los usuarios particulares. Esta capacidad ha sido esencial a la hora de escribir nuestro libro “Tu dinero hoy y mañana” así como para formar a miles de agentes de Citisoluciones y de mi empresa actual Itsmymoney.

Al grano

Aunque a mí me hubiera gustado terminar este artículo aqui y dejar para los artículos siguientes el desarrollo de los temas concretos pero siguiendo el consejo de mi asesor de comunicación, entraré ahora un poco en materia de modo que merézca la pena haber leído este artículo.

1ª Idea

Convertir las pensiones en seguros de ingreso mínimo con importes potencialmente más altos que las pensiones actuales.

El sistema actual obliga al estado a abonar determinadas pensiones a todos los ciudadanos que hayan cotizado independientemente de si las necesitan o no. El derecho se ha generado y por tanto el pago se realiza si o si. Este sistema, aunque justo desde una perspectiva liberal, es injusto desde una perspectiva más socialdemócrata porque deja con coberturas insuficientes a muchas personas que las necesitan mientras que cubre innecesariamente a personas que tienen o podrían tener ingresos que hicieran innecesarias sus pensiones.

Lo que yo estudiaría es comprobar si no sería mucho más interesante, que las contribuciones a la seguridad social para pensiones fueran como primas de un seguro que te garantízan a la jubilación un determinado importe de rentas tanto mayor cuanto más tarde sea la edad en que te jubiles y cuanto más hayas aportado al sistema. El estado daría al beneficiario de la pensión un certificado en este sentido. Las entidades financieras podrían ofrecer productos para “descontar” estos certificados abonando mensualmente al beneficiario la diferencia entre sus rentas reales y la garantizada por la Seguridad Social, cantidad que recuperarían de la correspondiente liquidación producida cada año tras la declaración del IRPF.

Para incentivar el uso de este sistema, se ofrecería a los particulares una exención total de impuestos en las rentas generadas en tanto en cuanto estas rentas serían ahorros directos al sistema de Seguridad Social y por tanto no estarían sujetas a impuestos.

Estoy seguro de que haciendo los números, muchos ciudadanos preferirían seguir generando ingresos durante más tiempo sin miedo a perder la red de seguridad que representa un sistema público de pensiones. Más economía, más PIB, más dinamismo individual en una vida cada vez más larga, mayor justicia, menor marginación… No sería fácil cuantificar a priori el impacto económico de esta medida pero no hay duda ninguna de que su efecto sería positivo en cualquier caso.

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